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DIMENSIONES DE LA SEXUALIDAD

Muchas personas confunden y se centran, a veces inconcientemente, en que la sexualidad humana se refiere sólo a la genitalidad. Sin embargo, los estudiosos en la materia refieren que la genitalidad se cierra solamente a la procreación y a los órganos del cuerpo que tienen que ver con ella. Esto quiere decir que la sexualidad humana va más allá de la genitalidad a la que nos vemos presionados, socialmente, a practicar cada vez a mayor temprana edad.
Desde la fusión de un óvulo femenino y un espermatozoide masculino se da origen a un ser humano sexuado, y esto sigue siendo así hasta su muerte. Esta sexualidad no se desarrolla plenamente sino de manera integral, abarcando todas sus dimensiones, mismas que a continuación se describen:

DIMENSIÓN BIOLÓGICA

El estudio biológico o fisiológico del cuerpo humano es fundamental para entender de manera integral a la sexualidad.
La dimensión biológica es crucial en distintos ámbitos de la vida sexual, como son: la procreación, el deseo sexual, la respuesta sexual, etc. Todos ellos están influenciados por la anatomía sexual. Así mismo la alteración física o fisiológica (del funcionamiento), puede acarrear distintos trastornos sexuales o enfermedades, que afecten a la vida sexual de la persona.

Dentro de la dimensión biológica de la sexualidad podemos incluir los siguientes sistemas:
Sistema genético
La carga cromosómica del genoma humano "XX" "XY", que se define en la fecundación, es uno de los factores determinantes en la dimensión biológica del sexo de la persona.
Sistema hormonal
El sistema endocrino, gracias a las glándulas endocrinas es el encargado de mantener los niveles de hormonas necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
Concretamente las hormonas más directamente implicadas en la sexualidad humana son: la testosterona, la progesterona, los estrógenos.
Estos tres tipos de hormonas están presentes tanto en las mujeres como en los hombres, auque en diferentes cantidades y proporciones, de modo que los hombres poseen principalmente testosterona (por eso se conoce como hormona masculina) y una pequeña cantidad de estrógenos y progesterona, al contrario las mujeres segregan en su mayoría estrógenos y progesterona (por eso se conocen como hormonas femeninas) y sólo una pequeña cantidad de testosterona.
Los niveles de hormonas sexuales también varían de una persona a otra y dependiendo de los momentos de la vida.
Estructura anatómico-fisiológica
La anatomía física del hombre y la mujer determinan aspectos de la relación sexual, respuesta sexual, excitación, procreación, etc.
En este apartado se contemplan tanto la anatomía y fisiología de los genitales masculinos y femeninos, así como los caracteres sexuales secundarios.

DIMENSIÓN PSICOLÓGICA

Dimensión psicológica

La importancia de conocernos a nosotros mismos es lo que nos va a motivar y nos va ayudar a desarrollarnos de una manera mas positiva y en la cual podamos expresar nuestra verdadera personalidad,a lo que llamanos estructura del yo, el cómo estoy compuesto, lo que me gusta, lo que no me gusta, lo que quiero y el cómo lo quiero.

Para experimentar la sexualidad en su totalidad necesito conocerme, aceptarme y quererme.

Al evaluar mi personalidad me puedo hacer mas responsable, valorar mi ser, respetarme, desarrollar una mejor forma de comunicarme, desarrollar seguridad afectiva y así poder tener una sexualidad sana y plena.

Aprender a abrirnos, en un ambiente de seguridad, es vital para nuestra maduración afectiva y sexual.

DIMENSIÓN SOCIAL

Dimensión Social

La esencia de la sexualidad es la relación con las demas personas, por su propio carácter, es para vivir las emociones desde el género sexual,es amar,generar vida, ayudar al desarollo de los demas,entrar a una relación cercana con Dios,incluyendo lo espiritual y tambien lo sexual.

La sexualidad tiene repercusiones sociales claras, en diferentes países se presenta el aumento de las madres solteras adolescentes, el aborto usado como medio de control natal, el abuso sexual a tantos niños y niñas que son hoy instrumentos del el negocio y difusión de la pornografía.
Por otra parte en Europa, algunos gobiernos dan incentivos económicos, a los padres de familia que tengan más de dos niños, siendo esto una manera tambien,de la dimensión social de la sexualidad.

La dimensión ética de la Sexualidad trata, de ayudar a la persona a pensar y a hacerse responsable de su vida, de su conducta, de sus proyectos, de sus valores.

Al valorar la Sexualidad y el cuerpo se aprende, que es importante darse permisos y tambien el negarse el permiso.En el marco del respeto a la persona y a la vida.
Los límites son positivos y necesarios para la maduración, ya que permiten conseguir lo que previamente hemos decidido como algo nuevo para nosotros, poner límites ayudarán a diferenciar entre una relación de amistad o de amante.

DIMENSIÓN ESPIRITUAL

El Concilio Vaticano II nos recordó que la razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. En dicha unión se trata de experimentar al Dios incomprensible, que es la verdadera esencia de la espiritualidad cristiana. Es un encuentro, una experiencia y una aceptación de Dios no meramente doctrinal o ideológica sino mistagógica. Es un encuentro y aceptación en lo más profundo de nosotros mismos, en esa realidad sexuada que somos y que nos define como personas.
La sexualidad es un dinamismo de la totalidad de la persona que nos ofrece dos caminos para vivir nuestra vocación a la unión con otro ser. El camino amoroso de la vida en pareja, que además le ofrece al cristiano, la mejor experiencia de nuestra unión a Dios por la fe. Pero los hombres espirituales disponen de otro, es lanzar toda la fuerza de su energía amorosa sexuada a centrarla en Dios y tener la experiencia de esa fusión total de lo finito con lo infinito. Los místicos cristianos lo han entendido así y lo convirtieron en su proyecto de vida espiritual. Ellos son los verdaderos maestros de este encuentro, de esta experiencia y de este camino sexuado de fusión con su creador. Todo esto en el contexto de la sexualidad como una energía, una fuerza positiva capaz de generar vida, plenitud y realización.
La sexualidad es una tarea, un proyecto humano y espiritual de actuación libre, responsable y comprometida a lo largo de toda nuestra existencia. Las funciones, significados y valores, que la sexualidad recibe de la totalidad de la persona, se convierten en norma y criterio de su actuación libre y responsable de nuestra vida.
Uno de los objetivos prioritarios de la sexualidad del creyente cristiano es, pues, el desarrollo de una sexualidad sana ordenada y madura en su vida espiritual. Por ello la importancia de vivir la sexualidad teniendo conciencia de que soy una persona valiosa y trato con personas valiosas.
Vivir la sexualidad en el respeto de sí mismo y de los demás, en la valoración de sí y de los demás, sin caer en la cosificación o en el uso del otro.
La persona creyente podrá también entender esta dimensión espiritual de la sexualidad, de tal manera que la vivencia de la sexualidad personal interpersonal sea ocasión de una experiencia de encuentro con Dios o el ser trascendente y de comunión con los demás seres. Es encontrar a Dios en la propia sexualidad y en la de los demás sabiendo que es un proceso.
La sexualidad tiene capacidad de generar nueva vida en distintos aspectos y esto tiene mucho que ver con la dimensión espiritual y trascendente de la persona. Al vivir se puede trascender constantemente en los demás.
Para comprender y vivir la sexualidad como fuente de espiritualidad es necesario que no separemos lo que Dios ha creado unido y redimió para superar lo que nosotros separamos. No hagamos de nuestra vida y de la sexualidad algo aparte de ella. No hagamos de nuestro cuerpo y de la sexualidad una cosa aparte.
Hoy son cada vez más las personas creyentes y no creyentes, las que sienten una profunda necesidad o anhelo de una sexualidad integrada en su vida espiritual. Una espiritualidad que no sea moralizante, normativa, pesimista, condenatoria de nuestro mundo y cultura sexual. Que se base en el amor y que acoja a las personas que viven el amor allí donde se encuentran desde su ser hombre y mujer creados a imagen de Dios. Que responda a una actitud optimista para animar a las personas a vivir en plenitud su ser hombres y mujeres con un dinamismo de desarrollo integral.